Un hallazgo que parece sacado de ciencia ficción está dando de qué hablar en la comunidad científica: dos planetas gigantes, casi del tamaño de Júpiter, pero tan ligeros que su densidad es incluso menor que la del algodón de azúcar.
Se trata de TOI-791b y TOI-791c, dos mundos que orbitan una estrella enana ubicada a unos 1,110 años luz de la Tierra, en la constelación de Volans. Aunque a simple vista parecerían “hermanos gemelos” de Júpiter por su tamaño, su composición es completamente distinta: son extremadamente difusos, casi como si estuvieran hechos de gas muy poco concentrado.
Para ponerlo en perspectiva, Júpiter tiene una densidad de 1.33 gramos por centímetro cúbico, mientras que estos planetas apenas alcanzan 0.038 y 0.047. Es decir, entre 28 y 35 veces más ligeros. Incluso el algodón de azúcar, que ya es conocido por su ligereza, resulta “más pesado” que ellos.
Los científicos creen que ambos mundos se formaron juntos, a partir del mismo disco de gas y polvo, y que además mantienen una relación gravitacional muy particular, conocida como resonancia 5:3: mientras uno da cinco vueltas alrededor de su estrella, el otro completa casi exactamente tres.
El descubrimiento no fue sencillo. Primero fueron identificados por voluntarios del proyecto de ciencia ciudadana Planet Hunters TESS, y después confirmados con observaciones de telescopios en distintos puntos del planeta, incluida la Antártida. Allí, el invierno polar permitió registrar tránsitos planetarios de más de 11 horas sin interrupciones, algo clave para el estudio.
Ahora, los astrónomos buscan entender cómo es posible que existan planetas tan “inflados” y qué procesos los formaron así. Incluso ya se plantea la posibilidad de estudiarlos con el telescopio espacial James Webb para analizar su atmósfera.
Un hallazgo que no solo sorprende, sino que también abre nuevas preguntas sobre cómo funcionan los mundos en el universo.










