La inteligencia artificial empieza a tomar un papel clave en uno de los retos médicos más complejos: el tratamiento de la epilepsia. Un nuevo estudio presentado en Estados Unidos muestra que la IA puede ayudar a los médicos a no perder detalles importantes en historiales clínicos largos y fragmentados, algo común en pacientes con enfermedades crónicas.
Especialistas explicaron que muchos pacientes con epilepsia pasan años entre consultas, estudios y cambios de tratamiento. En ese camino, información clave puede quedar fuera del radar. La IA, al analizar de forma continua los expedientes médicos, logró identificar a pacientes con epilepsia resistente a medicamentos que podrían beneficiarse de una evaluación quirúrgica.
El análisis incluyó registros de más de 800 pacientes y reveló que una parte importante no contaba con estudios actualizados como resonancias magnéticas, evaluaciones neuropsicológicas o electroencefalogramas, pruebas fundamentales para definir un tratamiento adecuado.
Lejos de reemplazar a los especialistas, los expertos señalan que la IA funciona como un apoyo que organiza información, detecta vacíos y ayuda a que las decisiones médicas se tomen a tiempo. Aunque los resultados aún son preliminares, el estudio abre la puerta a una atención más completa, coordinada y con menos oportunidades perdidas para los pacientes.










