Durante años muchas mujeres escucharon la misma frase cuando hablaban de su dolor de cabeza: “seguro es estrés”. Hoy la ciencia responde con datos contundentes.
Un estudio internacional publicado en la revista científica The Lancet Neurology reveló que las mujeres adultas tienen tres veces más probabilidades de sufrir migraña que los hombres. Pero no solo eso: también pasan el doble de tiempo lidiando con sus síntomas.
La investigación analizó a 41 mil pacientes en 18 países y confirmó algo que millones ya sabían en carne propia: la migraña golpea con más frecuencia y más duración a la población femenina.
Y no, no es “solo un dolor de cabeza”. Según el neurólogo Messoud Ashina, experto del Centro Danés del Dolor de Cabeza, la migraña puede venir acompañada de náuseas, vómitos, fatiga extrema y una sensibilidad brutal a la luz y los olores. Es una condición neurológica que involucra el sistema trigéminovascular, una red compleja de nervios y vasos sanguíneos del cerebro.
¿La gran sospechosa? Las hormonas.
Desde la década de 1970, investigadores han apuntado al estrógeno como un detonante clave. La llamada “teoría de la abstinencia de estrógenos” señala que cuando esta hormona baja —como ocurre antes de la menstruación— puede dispararse una crisis de migraña.
Los datos respaldan esta hipótesis: antes de la pubertad, niños y niñas presentan migraña en proporciones similares. Después de la primera menstruación, el riesgo en mujeres se dispara. Durante el embarazo —cuando el estrógeno se mantiene alto— los episodios suelen disminuir. En cambio, en la perimenopausia, cuando las hormonas fluctúan sin control, pueden empeorar.
Pero el panorama no es tan simple. No todas las mujeres sufren migrañas ligadas a su ciclo menstrual y muchos hombres también las padecen. Por eso, la comunidad científica sigue investigando otros mecanismos moleculares.
Durante décadas, la medicina minimizó este problema en mujeres, atribuyéndolo a causas psicológicas. Ese sesgo histórico dejó menos financiamiento y menos investigación enfocada en la biología femenina.
Hoy se sabe que la migraña es la sexta causa de discapacidad en el mundo y una de las principales razones de ausentismo laboral. En mujeres, el impacto es especialmente fuerte en la treintena, cuando coinciden responsabilidades profesionales y familiares.
La buena noticia es que nuevas investigaciones ya exploran tratamientos más personalizados, tomando en cuenta el papel del estrógeno y la progesterona.
Entender la migraña en mujeres no es un capricho científico. Es una deuda histórica con millones que han aprendido a vivir con dolor… sin que nadie las escuchara.










