Este 2025 se cumplen 100 años del nacimiento de Rosario Castellanos, una de las voces más potentes, valientes y adelantadas de la literatura mexicana. Escritora, diplomática, feminista, crítica social, y, sobre todo, una mujer que incomodó cuando aún no era seguro hacerlo.
Nacida en Ciudad de México pero criada en Chiapas, Castellanos vivió en carne propia las contradicciones del México indígena, mestizo, clasista y machista. Su obra literaria —que incluye novelas, poesía, ensayos y teatro— está marcada por una lucha constante: la de las mujeres por existir con dignidad y la de los pueblos indígenas por ser reconocidos en su humanidad.
Su novela más reconocida, Balún Canán (1957), aborda la violencia estructural contra los pueblos originarios desde la mirada de una niña criolla que empieza a cuestionar su mundo. En Oficio de tinieblas (1962), expone la rebelión indígena con un realismo descarnado que no deja espacio para el romanticismo barato. Su poesía, íntima y lúcida, da voz al dolor de ser mujer en un sistema que solo la quiere callada.
Pero más allá de sus libros, su pensamiento sigue siendo actual. Castellanos fue una de las primeras intelectuales mexicanas en hablar abiertamente sobre feminismo, desigualdad de género y discriminación. Desde los años 50 y 60, ya escribía sobre la opresión del rol femenino, la maternidad no deseada y la invisibilidad de las mujeres en la vida pública. No lo hacía desde el eslogan, sino desde una reflexión profunda, comprometida y siempre crítica.
Como diplomática, fue embajadora en Israel, pero nunca abandonó su papel como escritora y pensadora. Falleció en 1974, a los 49 años, dejando un legado que ha sido semilla para muchas generaciones de escritoras, activistas y académicas.
Hoy, un siglo después de su nacimiento, Rosario Castellanos no solo se lee: se siente. Sus palabras siguen incomodando a quienes prefieren el silencio, y siguen dando fuerza a quienes no se resignan. Su legado no es un monumento, es una herida abierta que nos sigue enseñando a mirar el país con otros ojos.










