Hay platillos que no solo alimentan, sino que abrazan. El caldo tlalpeño es uno de ellos: una sopa tradicional mexicana que combina sabor, color y un toque de picante que reconforta hasta el corazón. Su origen se atribuye a la zona de Tlalpan, en la Ciudad de México, y desde entonces se ha convertido en un clásico de la cocina casera y el remedio favorito para días fríos o de cansancio.
🌶️ Un caldo con historia y sazón
Cuenta la tradición que el caldo tlalpeño nació como un platillo popular entre los viajeros que pasaban por la antigua Villa de Tlalpan, quienes buscaban algo caliente, nutritivo y lleno de sabor. Con el tiempo, su mezcla de ingredientes —pollo, garbanzos, chipotle y verduras— lo convirtió en una receta icónica del hogar mexicano.
🍗 Ingredientes tradicionales
- 2 pechugas de pollo cocidas y deshebradas.
- 1 taza de garbanzos cocidos.
- 3 zanahorias en cubos.
- 2 calabacitas en rodajas.
- 2 papas medianas peladas y en cubos.
- 1 taza de ejotes picados.
- 1 diente de ajo y ¼ de cebolla.
- 2 jitomates grandes asados.
- 2 chiles chipotles adobados.
- 1 litro y medio de caldo de pollo.
- Sal, pimienta y orégano al gusto.
- Limón, aguacate y queso fresco para servir.
🥣 Preparación paso a paso
- El sofrito base: Asa los jitomates, ajo y cebolla hasta que tomen color. Licúalos con los chipotles y un poco del caldo de pollo.
- El caldo: En una olla grande, calienta una cucharada de aceite y vierte la mezcla licuada. Cocina por 5 minutos.
- Las verduras: Agrega el resto del caldo y las papas. Cocina 10 minutos y luego añade zanahorias, ejotes y calabacitas.
- El toque final: Incorpora los garbanzos y el pollo deshebrado. Deja hervir todo junto por 15 minutos más a fuego medio.
Sirve el caldo bien caliente y acompáñalo con rebanadas de aguacate, un toque de limón y queso fresco desmoronado.
💛 Un abrazo en forma de caldo
El caldo tlalpeño no solo nutre, también reconforta. Es perfecto para días fríos, cuando necesitas energía o simplemente cuando extrañas el sabor de casa. Su mezcla de ingredientes naturales, su aroma picante y su textura ligera hacen que cada cucharada se sienta como un descanso.










