Hay recetas que cuentan historias, y los pastes rellenos son una de ellas. Este icónico platillo, originario de Real del Monte, Hidalgo, llegó a México gracias a los mineros ingleses en el siglo XIX. Lo que comenzó como una comida práctica para resistir largas jornadas bajo tierra, hoy es una joya gastronómica que puedes recrear fácilmente en casa.
🌾 Una receta con historia y corazón
El paste es mucho más que una empanada: su textura crujiente por fuera y su relleno jugoso por dentro hacen de cada bocado una experiencia reconfortante. Aunque los tradicionales se rellenaban con papa y carne, la magia del paste está en su versatilidad: puedes prepararlos dulces o salados, con ingredientes tan variados como pollo, frijoles, champiñones o guayaba con queso.
🧈 Ingredientes para la masa perfecta
- 500 g de harina de trigo.
- 200 g de manteca vegetal o mantequilla.
- 1 huevo.
- ½ taza de agua fría.
- Una pizca de sal.
Mezcla la harina con la manteca hasta obtener una textura arenosa. Agrega el huevo y el agua poco a poco hasta formar una masa suave. Cubre con plástico y deja reposar 30 minutos en refrigeración.
🍖 Relleno clásico de papa y carne
- 2 papas medianas en cubos pequeños.
- 200 g de carne molida o picada.
- ½ cebolla finamente picada.
- Sal y pimienta al gusto.
En una sartén, sofríe la cebolla y añade la carne. Cuando esté cocida, agrega las papas, sazona y deja que se ablanden. El truco es que el relleno esté jugoso, pero no líquido.
🔥 Preparación
- Extiende la masa y corta círculos medianos.
- Coloca una cucharada del relleno en el centro.
- Dóblalos a la mitad y sella las orillas haciendo un trenzado característico o presionando con un tenedor.
- Colócalos en una bandeja con papel encerado y barnízalos con huevo batido.
- Hornea a 180 °C por 25-30 minutos o hasta que estén dorados.
🍯 Sugerencias
Para una versión dulce, rellena con ate y queso crema, o con plátano y cajeta. Acompaña con café de olla o chocolate caliente.
Los pastes son la muestra perfecta de cómo la cocina mexicana adopta influencias del mundo para crear sabores únicos. Prepararlos en casa es revivir una tradición que combina historia, sabor y cariño.










