Aunque no lo notamos, el cuerpo humano emite una luz extremadamente débil todo el tiempo. Se trata de una radiación natural conocida como “emisión biofotónica”, generada por procesos metabólicos dentro de nuestras células.
De acuerdo con investigaciones científicas, todos los seres humanos liberan esta luz visible en un rango extremadamente bajo, aproximadamente mil veces más débil de lo que el ojo humano puede percibir. Es decir, estamos brillando constantemente, pero de una forma tan tenue que resulta imposible verlo sin tecnología especializada.
Este fenómeno ocurre por las reacciones químicas que suceden en el cuerpo, especialmente durante el metabolismo. Aunque suene sorprendente, no es algo paranormal ni extraño: es simplemente parte del funcionamiento biológico humano.
Los científicos señalan que esta emisión puede variar dependiendo de factores como la temperatura corporal, el estrés o incluso el estado de salud de la persona.
Aunque todavía se investiga a fondo su utilidad, este “brillo humano” abre la puerta a nuevas formas de entender cómo funciona nuestro cuerpo a nivel celular.










