Las lentejas son uno de los alimentos más completos y accesibles en la dieta diaria, especialmente en América Latina, donde forman parte de la cocina tradicional de miles de familias.
Ricas en hierro vegetal, proteína y fibra, se han convertido en un aliado clave para prevenir la anemia, una condición que afecta a millones de personas en la región, especialmente mujeres y niños.
Sin embargo, especialistas en nutrición advierten que no basta con consumirlas: la forma en la que se combinan los alimentos puede marcar una gran diferencia en la absorción de sus nutrientes.
El hierro de origen vegetal, como el que contienen las lentejas, no se absorbe con la misma facilidad que el hierro de origen animal. Pero hay un “truco” simple y efectivo: combinarlo con vitamina C.
Frutas como la naranja, el limón, la guayaba o el tomate ayudan a que el cuerpo absorba mejor el hierro, potenciando sus beneficios y ayudando a prevenir la anemia de manera más eficiente.
Esto significa que un plato de lentejas acompañado de ingredientes ricos en vitamina C no solo es más nutritivo, sino también más funcional para la salud.
Especialistas recomiendan incluir estas combinaciones de forma habitual en la dieta diaria, especialmente en personas con riesgo de deficiencia de hierro.









