Lo que parecía una compra común terminó convirtiéndose en un hallazgo extraordinario: una pintura adquirida por 150 libras en una liquidación en Cambridge resultó ser un auténtico Salvador Dalí, ahora valuado en hasta 30 mil libras esterlinas.
La obra, titulada “Vecchio Sultano”, fue certificada recientemente por el experto Nicolas Descharnes, confirmando que pertenece al célebre pintor surrealista.
Una joya escondida
La pieza, realizada en acuarela y rotulador, mide 38 x 29 cm y forma parte de un proyecto que Dalí inició en los años 60: ilustrar “Las mil y una noches”, por encargo de la adinerada pareja italiana Giuseppe y Mara Albaretto. Aunque el artista planeaba crear 500 obras, solo logró terminar 100 antes de abandonar el proyecto.
De esas 100, la mitad se perdió o se dañó en editoriales; las demás quedaron en manos de la familia Albaretto. Se cree que “Vecchio Sultano” pertenece a este grupo, y su aparición es considerada un redescubrimiento histórico.
De la liquidación a la subasta
El cuadro será subastado por la casa Cheffins de Cambridgeshire el próximo 23 de octubre, con un valor estimado entre 20 mil y 30 mil libras.
Gabrielle Downie, de Cheffins, destacó que es poco común perder y luego recuperar la atribución de un artista tan famoso:
“Gestionar el redescubrimiento de un Dalí auténtico es un verdadero honor”, señaló.
El fascinante lado morisco de Dalí
La serie inacabada muestra la fascinación de Dalí por la cultura morisca. Según especialistas, el pintor no solo aceptó el encargo, sino que lo transformó a su gusto, disfrutando cada ilustración.
En 2016, las obras que sobrevivieron fueron publicadas por la Folio Society, pero hallazgos como este confirman que todavía hay piezas perdidas esperando salir a la luz.
Una compra que cambió la historia
Para el comprador anónimo que pagó apenas 150 libras, la autenticación de “Vecchio Sultano” no solo fue un golpe de suerte, sino una muestra de cómo el arte puede guardar sorpresas incalculables.
El redescubrimiento de esta obra es también un recordatorio de que el legado de Dalí sigue vivo, apareciendo en los lugares más inesperados.










