Seguro te ha pasado: estás trabajando o en la ducha y, sin darte cuenta, comienzas a tararear esa canción que escuchaste ayer en TikTok o en un anuncio de televisión. No sabes por qué, pero ahí está, dando vueltas en tu cabeza sin parar.
Este fenómeno tiene nombre: earworm, que en inglés significa “gusano del oído”. Es un tipo de bucle musical que aparece sin que lo invites y se queda repitiendo en tu mente. Según el profesor Emery Schubert, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, esto ocurre cuando nos exponemos varias veces a fragmentos musicales muy repetitivos, especialmente los estribillos pegajosos del pop o de jingles publicitarios.
Nuestro cerebro, en lugar de reproducir la canción completa, guarda “piezas” musicales que se conectan por familiaridad. Así, un pequeño verso o coro puede activarse una y otra vez, como un disco rayado.
Además, los earworms se activan cuando el cerebro entra en modo automático, lo que los científicos llaman default mode network, una red asociada con el ensueño y la distracción. Por eso, suelen aparecer cuando tu mente divaga: mientras conduces, cocinas o estás aburrido.
Y aunque a muchos les divierte tener una canción pegada, hay quienes llegan a sentir fastidio. Para quienes buscan “exorcizar” al gusano musical, Schubert recomienda una solución curiosa: cantar la canción en voz alta frente a otras personas. Según él, el compromiso social y la atención consciente hacen que el cerebro deje de repetir el bucle. Eso sí, puede ser un poco vergonzoso, pero al menos funciona.










