El Museo Nacional de la Estampa inaugura Leopoldo Méndez: de la estampa al mural en movimiento, una muestra que conecta la gráfica con el cine mexicano y pone en foco el legado del fundador del Taller de Gráfica Popular. La exposición abre el sábado 16 de agosto a las 13:00 h y permanece hasta el 2 de noviembre de 2025.
En tres salas se presentan 48 grabados originales trabajados en linografía, xilografía, litografía y cliché-verre, acompañados por 49 fotogramas, siete carteles cinematográficos y documentos personales. La selección revela cómo los trazos de Méndez alimentaron la construcción visual de películas cuya fotografía fue de Gabriel Figueroa, entre ellas Río Escondido (1948), Pueblerina (1949), Un día de vida (1950), El rebozo de Soledad (1952), La rebelión de los colgados (1954), La rosa blanca (1961) y Un dorado de Pancho Villa (1966).
La curaduría —a cargo de Tamara González, Caroline Montenat y David García— propone leer la estampa como “mural en movimiento”: piezas pensadas para circular, emocionar y dialogar con movimientos culturales y políticos del siglo XX. Con esa clave, el público reconoce la potencia de la gráfica como herramienta estética y social, y entiende por qué Méndez sigue detonando conversación hoy.
La experiencia no se queda en sala. Habrá un ciclo de cine en La Nana, Laboratorio Urbano de Arte Comprometido, para expandir el cruce entre gráfica y pantalla grande. La exhibición reúne préstamos y colaboraciones del MUNAE y acervos aliados —como el CENIDIAP, la Cineteca y la Filmoteca— que garantizan una lectura sólida y bien documentada de la obra.
Dónde y cuándo: MUNAE, Av. Hidalgo 39, Plaza de la Santa Veracruz, Centro Histórico, CDMX. Martes a domingo, 10:00 a 18:00 h; domingos, entrada libre. Una cita perfecta para ver de cerca la gráfica mexicana que marcó época y entender, en vivo, cómo la imagen grabada también se mueve.










