En medio de los esfuerzos por reconstruir un país devastado por más de una década de guerra, Siria enfrenta ahora un golpe a su memoria histórica. Varias estatuas de mármol de la época romana fueron robadas del Museo Nacional de Damasco, uno de los espacios culturales más importantes del Medio Oriente.
El robo fue descubierto la mañana del lunes, cuando el personal del museo notó una de las puertas del departamento clásico rota y varios pedestales vacíos. Se calcula que al menos seis piezas desaparecieron, aunque las autoridades mantienen hermetismo mientras avanza la investigación.
El Museo Nacional de Damasco, ubicado en el corazón de la capital, resguarda miles de antigüedades que narran la historia de Siria desde los periodos helenístico, romano y bizantino. Estas piezas sobrevivieron al conflicto armado iniciado en 2011, cuando muchas fueron trasladadas desde ciudades como Palmira para protegerlas del saqueo y la destrucción del grupo extremista Estado Islámico.
La noticia llega apenas diez meses después de que el museo reabriera sus puertas al público, tras permanecer cerrado por seguridad durante los últimos años de guerra civil y la caída del régimen de Bashar al-Assad. La reapertura simbolizaba un nuevo comienzo para la vida cultural del país, pero el robo representa un duro retroceso en la protección del patrimonio sirio.
Funcionarios de la Dirección General de Antigüedades y Museos confirmaron que el robo ocurrió la noche del domingo, y que las piezas sustraídas pertenecen al periodo romano, caracterizadas por su realismo y detallado trabajo en mármol. Su valor histórico y artístico es incalculable.
Expertos señalan que el suceso podría estar vinculado con el tráfico ilegal de arte y antigüedades, una práctica que se ha incrementado en zonas de conflicto y que representa una de las mayores amenazas para el patrimonio cultural mundial.
“El daño es profundo, no solo por la pérdida de las piezas, sino por lo que representan: siglos de historia compartida”, expresó un exdirector del museo, quien lamentó que Siria, tras su larga guerra, deba ahora enfrentarse a la pérdida de su legado.
Mientras las investigaciones continúan, el museo ha sido cerrado temporalmente y se han reforzado las medidas de seguridad. Las autoridades esperan recuperar las estatuas, pero su destino sigue siendo incierto, como el de muchas obras desaparecidas durante la guerra.










