Para muchas personas, roncar es visto como una simple molestia durante la noche, especialmente para quien comparte la habitación. Sin embargo, cuando el sonido es intenso y viene acompañado de otros síntomas, podría ser una señal de que algo no está funcionando bien durante el sueño.
Los ronquidos aparecen cuando los tejidos de la parte superior de las vías respiratorias vibran porque el aire encuentra resistencia al pasar. Aunque pueden ocurrir por causas comunes como congestión nasal, alergias, consumo de alcohol o dormir boca arriba, en algunos casos están relacionados con un problema llamado apnea obstructiva del sueño.
Este trastorno provoca que la respiración se detenga y vuelva a iniciar varias veces durante la noche, afectando la calidad del descanso y la energía durante el día.
¿Cuándo un ronquido deja de ser normal?
No todas las personas que roncan tienen apnea del sueño, pero existen señales que pueden indicar que es necesario acudir con un especialista.
Una de las principales alertas son las pausas respiratorias. Es decir, cuando la persona deja de roncar durante varios segundos y después vuelve a respirar con un jadeo, resoplido o sonido fuerte.
Aunque quien duerme puede no darse cuenta de estos episodios, la persona que comparte la habitación suele ser quien nota estos cambios.
Cinco señales que no debes ignorar
Además de las pausas al respirar, hay otros síntomas que pueden acompañar un problema respiratorio durante el sueño:
1. Jadeos o sensación de ahogo al dormir
Despertar con la sensación de no poder respirar puede indicar que la vía respiratoria se cerró temporalmente.
2. Mucho sueño durante el día
Dormir varias horas pero despertar cansado, con poca energía o dificultad para concentrarse puede ser una señal de alerta.
3. Dolor de cabeza al despertar
Los dolores frecuentes por la mañana pueden aparecer junto con otros síntomas de apnea del sueño.
4. Problemas de memoria o concentración
Un descanso interrumpido puede afectar la atención, el aprendizaje y la rapidez para reaccionar.
5. Irritabilidad y cambios de ánimo
El cansancio acumulado por dormir mal puede reflejarse en el humor y las actividades diarias.
¿Qué hacer si existen estas señales?
Cuando los ronquidos son muy fuertes, ocurren casi todas las noches o se acompañan de pausas respiratorias, jadeos o cansancio extremo, lo recomendable es buscar valoración médica.
El especialista puede analizar los hábitos de sueño, antecedentes médicos y, en algunos casos, solicitar un estudio del sueño para revisar la respiración, oxígeno, ritmo cardiaco y calidad del descanso.
Mientras llega una evaluación, algunos cambios pueden ayudar a reducir los ronquidos ocasionales, como dormir de lado, evitar alcohol antes de dormir, mantener horarios regulares de sueño y atender problemas de congestión nasal.
Los ronquidos no siempre significan enfermedad, pero cuando vienen acompañados de señales específicas pueden ser un aviso del cuerpo que vale la pena escuchar.









