Durante años, millones de personas han tomado vitamina D y calcio pensando que eran una especie de “escudo” contra fracturas y caídas, especialmente en la vejez. Sin embargo, una nueva investigación publicada en la revista médica The BMJ acaba de poner en duda esa idea.
El estudio, que reunió información de 69 ensayos clínicos y más de 153 mil personas, encontró que los suplementos de calcio, vitamina D o la combinación de ambos tendrían poco o ningún efecto real para prevenir fracturas y caídas en adultos.
La revisión fue destacada por el reconocido cardiólogo e investigador Eric Topol, quien compartió los resultados por el impacto que podrían tener en las recomendaciones médicas actuales.
Los investigadores analizaron personas mayores de 18 años que no estaban bajo tratamiento para osteoporosis. La mayoría vivía de manera independiente y no presentaba un alto riesgo de fracturas o caídas.
Aunque la combinación de calcio y vitamina D mostró una ligera reducción en el riesgo de fracturas, los expertos señalaron que el beneficio fue tan pequeño que no se considera clínicamente relevante.
Además, el estudio también revisó si estos suplementos ayudaban a reducir caídas, fracturas de cadera o fracturas vertebrales. La conclusión fue prácticamente la misma: el impacto fue mínimo o inexistente.
Especialistas consultados tras la publicación señalaron que esto no significa que las personas deban suspender sus tratamientos sin supervisión médica, sino que el uso rutinario de estos suplementos podría no ser tan efectivo como se pensaba para la población general.
La endocrinóloga Emma L Duncan explicó que los resultados coinciden con investigaciones previas y recordó que muchos estudios no evaluaron adecuadamente a personas con alto riesgo o con deficiencia severa de vitamina D.
Por su parte, el profesor Donal McNally destacó que el análisis fue sólido y ayuda a entender la diferencia entre un resultado “estadísticamente significativo” y uno que realmente cambie la vida de los pacientes.
Los autores también dejaron claro que estos resultados podrían no aplicar igual para adultos mayores en residencias, pacientes con osteoporosis avanzada o personas con riesgo elevado de fracturas, ya que la evidencia en esos grupos sigue siendo limitada.
El debate ahora está abierto y podría cambiar la manera en que millones de personas ven los suplementos que durante años fueron considerados indispensables para cuidar los huesos.









