Un estudio realizado por Toxic-Free Future y el Instituto de Ámsterdam ha descubierto que los utensilios de cocina de color negro, al entrar en contacto con altas temperaturas, pueden liberar sustancias químicas peligrosas que migran a los alimentos. Estos utensilios contienen microplásticos y retardantes de llama, compuestos añadidos para resistir el calor pero que pueden ser tóxicos a largo plazo.
Los retardantes de llama pueden afectar el sistema endocrino, la función tiroidea y hasta el desarrollo cerebral de los más pequeños. Además, las mujeres embarazadas también son más vulnerables. Para proteger tu salud y la de tu familia, los expertos sugieren limitar el uso de utensilios de plástico negro y preferir opciones más naturales, como los de madera.










