El agua de cocción de la pasta es mucho más útil de lo que se cree. En lugar de desecharla, puedes aprovecharla gracias a su alto contenido en almidón y sabor. Este líquido se convierte en un excelente espesante para salsas, ideal para darles mayor consistencia y profundidad sin añadir ingredientes extras.

Un truco sencillo es agregarla poco a poco a las salsas mientras mezclas, ajustando la textura según lo necesites. ¡Funciona a la perfección en salsas blancas, de queso o aderezos!

Pero no solo para salsas, el agua de la pasta también puede usarse en la preparación de masas como pan o pizza, dándoles un sabor y estructura mejorada. Además, si dejas remojar legumbres como garbanzos o frijoles, el toque salado de esta agua ayudará en su cocción.









