El calor no solo nos pone de malas pulgas, también acelera la descomposición de los alimentos, aumentando el riesgo de enfermedades. Por eso, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) nos da algunos consejos para que disfrutemos del verano sin dañar nuestra salud.
¿Qué evitar?
- Mariscos y carnes: Son más sensibles al calor y se descomponen más rápido si no se refrigeran bien.
- Comida picante y salada: Aumentan la temperatura corporal y te deshidratan más.
- Bebidas con cafeína o alcohol: También te deshidratan y pueden empeorar los efectos del calor.
- Alimentos procesados: Suelen tener altos niveles de sodio, azúcares y conservantes que no te convienen en estos días calurosos.
¿Qué comer y beber?
- Agua, jugos naturales o bebidas isotónicas: Para mantenerte hidratado.
- Frutas y verduras frescas: Son ricas en agua y nutrientes que te ayudarán a combatir el calor.
- Ensaladas y gazpachos: Llenos de vitaminas y minerales que te refrescarán e hidratarán.
- Alimentos cocidos: Asegúrate de que estén bien cocidos para evitar enfermedades.
¡Ojo con las señales!
Presta atención a la consistencia y olor de los alimentos antes de comerlos. Si notas algo extraño, mejor deséchalo. Y si presentas algún malestar, como diarrea, vómito o dolor abdominal, ¡busca atención médica de inmediato!
Cuídate del calor y come saludablemente. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!









