¿Creías que tomar el sol desde la ventana ayudaba con la vitamina D? Pues no, ya nos dijeron que no funciona así.
Aunque parezca que estás bien iluminado en tu cuarto o en el coche, los vidrios bloquean justo los rayos del sol que ayudan a producir vitamina D: los famosos UVB. Lo único que pasa por el cristal son los rayos UVA, y esos no ayudan en nada… al contrario, si te expones mucho, hasta te pueden dañar la piel.
Expertos de la Universidad Complutense de Madrid comprobaron que las personas que se asolean directamente —sin vidrio de por medio y sin bloqueador solar— tienen más vitamina D. Los que se exponen detrás de una ventana, se quedan igual.
Entonces, ¿qué se recomienda? Salir un ratito al aire libre, sin bloqueador y mostrando un poco de piel. No necesitas broncearte como lagartija, con unos 10 minutos basta. Eso sí, en el norte del país hay que tener más cuidado por el sol intenso; en el sur, puede que hasta necesites suplementos si no pega tanto el sol.
¿Y si de plano no puedes salir al sol? Entonces, lo ideal es hacerte un chequeo médico para saber cómo andas de vitamina D y, si hace falta, que un especialista te recete lo que necesitas. No te automediques.
En resumen: si quieres vitamina D natural, sal un rato al sol sin intermediarios. Ni cortinas, ni cristales. El sol directo es la clave.









