Son las dos o cuatro de la tarde y de pronto aparece esa sensación conocida: falta de concentración, sueño, cansancio y ganas de buscar un café o algo dulce para “revivir”. Aunque muchas personas creen que se debe únicamente al trabajo o a dormir poco, especialistas señalan que este bajón de energía puede tener varias causas relacionadas con los hábitos diarios.
De acuerdo con investigaciones retomadas por Infobae y basadas en el trabajo del doctor Mark Hyman, el cansancio vespertino suele estar relacionado con tres factores principales: cambios en los niveles de glucosa, alteraciones del reloj biológico y estrés acumulado.
La comida de la mañana puede tener la respuesta
Uno de los principales motivos del cansancio de la tarde está relacionado con la forma en que el cuerpo administra la energía.
Cuando una persona comienza el día sin desayunar, toma café con el estómago vacío o consume alimentos con exceso de azúcares y carbohidratos refinados, puede experimentar un aumento rápido de energía seguido de una caída horas después.
Ese descenso puede aparecer justo por la tarde en forma de sueño, dificultad para concentrarse y antojos de alimentos dulces.
Los especialistas recomiendan que las primeras comidas del día incluyan proteína, fibra y grasas saludables, ya que estos nutrientes ayudan a mantener niveles de glucosa más estables y evitan esos cambios bruscos de energía.
El reloj biológico también juega un papel importante
El cuerpo humano funciona con un reloj interno conocido como ritmo circadiano, encargado de regular procesos como el sueño, la concentración y el estado de alerta.
La falta de luz natural durante la mañana, pasar demasiado tiempo frente a pantallas por la noche o dormir con horarios irregulares pueden alterar este sistema y provocar más cansancio durante el día.
Una recomendación sencilla es exponerse a la luz del sol durante los primeros minutos después de despertar, ya que esto ayuda al organismo a sincronizar sus ciclos naturales.
El estrés también puede dejarte sin energía
Las jornadas llenas de pendientes, reuniones, notificaciones y presión constante mantienen al cuerpo en un estado de alerta prolongado.
Aunque hormonas como el cortisol ayudan a responder ante situaciones exigentes, mantenerlas activas durante muchas horas puede terminar generando agotamiento físico y mental.
Por ello, el cansancio de la tarde también puede ser una señal de que el cuerpo necesita pausas, descanso y momentos de recuperación durante el día.
Pequeños cambios para evitar el bajón de la tarde
Los especialistas sugieren hábitos sencillos para mantener una energía más estable:
- Comer alimentos con proteína, fibra y grasas saludables.
- Evitar el café en ayunas.
- Mantener horarios constantes de sueño.
- Reducir pantallas antes de dormir.
- Beber suficiente agua durante el día.
- Realizar pausas activas y aprovechar la luz natural.
Una siesta corta puede ayudar a recuperar la atención, pero si la necesidad de dormir cada tarde es constante o afecta las actividades diarias, puede ser una señal para revisar hábitos de sueño, alimentación o consultar a un especialista.
Escuchar al cuerpo puede ser la clave para entender por qué aparece ese cansancio y qué cambios pueden ayudar a recuperar energía sin depender del café o el azúcar.









