Tener un bebé no solo depende de las ganas… también del estado de salud, y el peso juega un papel clave. Así lo advierte el especialista Jesús Cabral Oliver, quien señala que el exceso de peso puede complicar desde la concepción hasta el desarrollo del embarazo.
Y es que la grasa corporal no es solo “de adorno”. Funciona como un órgano que produce hormonas y puede alterar el equilibrio hormonal tanto en mujeres como en hombres, afectando directamente la fertilidad. En los hombres, incluso puede disminuir la testosterona.
En México, el panorama no es menor. Según la ENSANUT, más del 70% de la población tiene algún grado de sobrepeso u obesidad, lo que eleva los riesgos no solo para embarazarse, sino también durante la gestación.
Cuando una mujer se embaraza con obesidad severa, el embarazo se considera automáticamente de alto riesgo. Esto aumenta las probabilidades de complicaciones como preeclampsia, diabetes gestacional y dificultades durante el parto.
Pero lo más impactante va más allá del embarazo. El doctor explica que existe un efecto de Epigenética: el entorno en el que se desarrolla el bebé puede “programarlo” para padecer enfermedades como obesidad o diabetes en el futuro, aunque tenga los mismos genes.
Por eso, la recomendación es clara: planear el embarazo y buscar un peso saludable antes de concebir. Incluso, en algunos casos, se sugiere recurrir a tratamientos como la cirugía bariátrica, siempre bajo supervisión médica.
Porque sí, traer una nueva vida al mundo también implica prepararse… desde antes.









