Mantenerse en movimiento no es solo una cuestión de bienestar, sino de seguridad. Conforme pasan los años, la movilidad se vuelve un factor clave para conservar la autonomía y reducir el riesgo de lesiones, especialmente las caídas.
De acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, uno de cada cuatro adultos mayores sufre al menos una caída al año, y en muchos casos estas provocan limitaciones para realizar actividades cotidianas. Por ello, especialistas coinciden en que trabajar la movilidad debe ser una prioridad a largo plazo.
La movilidad no solo implica flexibilidad, sino control del cuerpo. Un buen rango de movimiento permite reaccionar mejor ante un tropiezo, mantener el equilibrio al caminar o levantarse con mayor estabilidad. Cuando esta capacidad se pierde, el riesgo de lesiones aumenta de forma considerable.
Si bien actividades como correr fortalecen el sistema cardiovascular, no siempre favorecen la flexibilidad. De hecho, pueden generar rigidez muscular si no se complementan con estiramientos. En contraste, disciplinas como el yoga han demostrado ser más eficaces para mejorar el rango de movimiento de forma integral.
Investigaciones recientes señalan que practicar yoga dos veces por semana puede generar mejoras notables en apenas dos meses. Esto se debe a sus estiramientos estáticos, que consisten en mantener posturas por un tiempo determinado, acompañadas de respiración controlada, lo que favorece la relajación muscular.
Un estudio publicado en el Journal of Strength and Conditioning Research mostró que adultos que practicaron yoga durante 10 semanas lograron aumentar de forma significativa la amplitud de movimiento en distintas articulaciones. Resultados similares se han observado al comparar yoga con rutinas tradicionales de estiramiento.
Especialistas subrayan que no existe una rutina universal. La edad, el historial de lesiones y la condición física influyen directamente en la movilidad. Por ello, recomiendan ejercicios suaves y constantes, como yoga, pilates o tai chi, adaptados a cada persona y realizados con regularidad.









