El equinoccio de septiembre está por llegar y traerá uno de esos cambios en el cielo que, aunque ocurren cada año, siguen llamando la atención.
El próximo 22 de septiembre de 2026 ocurrirá el equinoccio de septiembre, momento que marca astronómicamente el inicio del otoño en el hemisferio norte y de la primavera en el hemisferio sur.
La palabra “equinoccio” viene del latín y significa algo así como “noche igual”, porque durante estos días el periodo de luz y el de oscuridad se acercan mucho en duración.
Pero hay un detalle curioso: el día y la noche no duran exactamente 12 horas.
Aunque suele decirse que en el equinoccio tenemos 12 horas de luz y 12 de oscuridad, en la práctica esto no ocurre de manera exacta. La razón tiene que ver con varios factores astronómicos, entre ellos la forma en que se define la salida y puesta del Sol y la refracción de su luz en la atmósfera.
De hecho, podemos alcanzar a ver el Sol durante unos minutos antes de que geométricamente haya salido por completo y después de que ya se encuentre por debajo del horizonte.
Por eso, en México, la duración real del día alrededor del equinoccio puede ser ligeramente mayor que la de la noche.
Además, el equinoccio no significa que de inmediato tendremos días mucho más cortos o temperaturas frescas. El cambio de estación es astronómico, mientras que el clima responde a muchos otros factores.
Así que, si septiembre ya te estaba avisando que el verano va de salida, el cielo también tiene su propia manera de confirmarlo. El otoño está a punto de comenzar.










