En un inesperado giro de los acontecimientos, un gato Maine coon llamado Mittens se ha convertido en la sensación viral de la semana tras embarcarse en un vuelo involuntario que lo llevó a recorrer más de 7 mil kilómetros por error. La historia de este felino, que se convirtió en la mascota más comentada de la semana, comenzó cuando Margo Neas y su familia decidieron mudarse de Christchurch, Nueva Zelanda, a Melbourne, Australia. Junto con ellos, viajaba Mittens, quien, a diferencia de sus humanos, fue colocado en la zona de carga del avión, dentro de una transportadora, para el largo vuelo de más de cinco horas.
Al llegar a Melbourne, el equipaje fue entregado sin problemas, pero la jaula de Mittens no apareció. Tras tres largas horas de espera, la familia Neas solicitó información a los trabajadores del aeropuerto, solo para enterarse de que un error había ocurrido: una silla de ruedas había bloqueado la visibilidad de la transportadora del gato, lo que provocó que el felino fuera colocado por error en el avión de regreso a Christchurch. La confusión se resolvió cuando Air New Zealand comunicó que, aunque el gato viajaría de vuelta a Australia, tendría que esperar ocho horas adicionales para ser reunido con su familia.

Luego de un día de incertidumbre, finalmente, Margo Neas pudo abrazar nuevamente a su querido Mittens, quien, a pesar del estrés del viaje, mostró un comportamiento afectuoso hacia su familia. Air New Zealand, consciente del inconveniente, se disculpó por el error y se comprometió a cubrir los gastos que generó la odisea de su mascota. El felino, que había perdido algo de peso y cambiado su actitud, ahora se muestra más cariñoso y no ha dejado de acurrucarse con su familia desde su regreso.
Este curioso incidente ha causado revuelo en los medios de comunicación internacionales, mostrando que a veces los viajes no siempre salen como se planean. ¿Qué harías tú si Mittens fuera tu mascota?










