El Santuario Ostok, ubicado en Culiacán, Sinaloa, y reconocido como uno de los refugios de fauna silvestre más importantes de México, ha cerrado sus puertas tras cuatro años de operación. La decisión se tomó debido al incremento de la violencia en la región, que comprometía la seguridad de los animales y del personal.
Durante su funcionamiento, Ostok rescató a más de 700 animales, incluyendo tigres, leones, elefantes, jaguares y primates, provenientes de situaciones de maltrato, tráfico ilegal o abandono. Sin embargo, la escalada de violencia en Culiacán, marcada por enfrentamientos entre grupos delictivos, bloqueos y amenazas, hizo insostenible la continuidad del santuario.
Ante esta situación, se organizó un operativo para trasladar a los animales al Bioparque El Encanto, ubicado en Mazatlán. Este nuevo refugio ofrece condiciones de seguridad y bienestar para las especies, y se espera que en los próximos meses esté abierto al público con fines educativos y de concientización sobre la conservación de la fauna silvestre.
Ernesto Zazueta, presidente de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) y fundador de Ostok, expresó su pesar por el cierre, pero destacó la importancia de priorizar la seguridad y el bienestar de los animales
El cierre de Ostok pone de manifiesto los desafíos que enfrentan los proyectos de conservación en contextos de inseguridad, y resalta la necesidad de garantizar entornos seguros para la protección de la biodiversidad.










