Cuando llega el calor, muchos comparten su helado con su perro sin pensarlo dos veces. Pero los veterinarios advierten que no todos los helados son seguros para ellos. El problema no está en el frío, sino en los ingredientes.
La mayoría de los helados comerciales contienen lactosa, azúcar, chocolate o edulcorantes como el xilitol, todos potencialmente dañinos o incluso mortales para los perros. “Muchos perros son intolerantes a la lactosa, y el azúcar o el xilitol pueden causar desde malestares hasta intoxicaciones graves”, explica el veterinario Carlos Álvarez.
Si tu perro llega a comer un poco de helado sin ingredientes tóxicos, probablemente no pase nada. Pero si notas vómito, diarrea o inflamación, es mejor acudir al veterinario.
Por suerte, existen alternativas seguras: tiendas especializadas venden helados para perros sin lactosa ni azúcar, y también puedes preparar versiones caseras con ingredientes naturales, como yogur sin azúcar, plátano o trozos de fruta congelada.
Así que antes de compartir tu cono, recuerda: consentir a tu mascota también implica cuidarla.










