El calor llega y con él, las escapadas a balnearios y albercas se vuelven plan obligado. Ya sea con familia, pareja o amigas, nada suena mejor que un chapuzón, sol y botana. Pero, entre tanta diversión, muchas veces se nos olvidan precauciones básicas que pueden marcar la diferencia entre un buen día… y una experiencia para el susto.
Primero lo más importante: nunca descuides a niñas y niños, aunque sepan nadar. La vigilancia debe ser constante, sin confiarse. La mayoría de los accidentes en albercas ocurren en segundos, incluso con personas alrededor.
Segundo: verifica la profundidad de las albercas antes de entrar. Algunas zonas cambian de nivel bruscamente. También evita clavados en lugares poco profundos, ya que pueden provocar lesiones graves en cuello o cabeza.
Evita meterte a nadar si acabas de comer en exceso o si estás bajo el efecto del alcohol. Aunque suene a mito, los calambres por digestión o la descoordinación por sustancias pueden ponerte en riesgo. Y claro: si alguien más está bajo los efectos, vigílalo con doble cuidado.
Revisa que el agua esté clara y bien tratada. El exceso de cloro o el agua sucia pueden causar irritaciones, infecciones en ojos, oído o piel. No está de más llevar tu propio kit con gotas oculares, protector solar y gel antibacterial.
Hidrátate todo el día, aunque estés en el agua. El sol, la actividad física y el cloro resecan el cuerpo, y muchas veces no sentimos sed hasta que ya estamos deshidratadas. Toma agua, no solo refrescos o cervezas.
Y muy importante: usa bloqueador cada 2 horas, incluso si estás dentro del agua o el día está nublado. Las quemaduras solares no solo son molestas, también aumentan el riesgo de problemas graves a largo plazo.
Si vas con personas mayores, embarazadas o personas con movilidad limitada, busca balnearios accesibles y seguros, con rampas y espacios con sombra. La prevención también es inclusión.
Las vacaciones son para disfrutarse, relajarse y desconectar. Pero un descuido puede arruinar el día (o algo más grave). Con medidas sencillas, puedes disfrutar al máximo sin exponer tu salud ni la de quienes amas.










