Aunque muchas personas sienten mayor tranquilidad al tener sus ahorros en efectivo y bajo su propio control, especialistas advierten que mantener todo el dinero fuera del sistema financiero puede convertirse en una decisión costosa a largo plazo.
Y es que guardar el dinero en casa no solo significa renunciar a posibles rendimientos, sino también perder poder adquisitivo conforme avanza la inflación. En otras palabras, el dinero permanece inmóvil mientras los precios continúan aumentando.
De acuerdo con cifras del Banco de México, durante mayo de 2026 circulaban más de 3.2 billones de pesos en billetes y monedas, una muestra de que el efectivo sigue siendo el método favorito de millones de mexicanos. Sin embargo, expertos señalan que depender exclusivamente de él puede limitar el crecimiento del patrimonio.
El estratega fiscal y patrimonial Enrique Magnani explica que mantener efectivo durante largos periodos implica aceptar una pérdida constante de valor. Por ello, recomienda considerar instrumentos financieros de bajo riesgo, como Cetes o cuentas de ahorro de Sofipos, que permiten obtener rendimientos sin necesidad de realizar inversiones complejas.
Además, permanecer fuera del sistema financiero dificulta la construcción de un historial crediticio, algo fundamental para acceder a préstamos hipotecarios, créditos automotrices, financiamiento para negocios o incluso resolver emergencias económicas.
Los especialistas destacan que, aunque una persona tenga ingresos estables, realizar todas sus operaciones en efectivo puede hacer más complicado demostrar capacidad de pago ante las instituciones financieras.
Otro aspecto importante tiene que ver con la comprobación del origen de los recursos. Utilizar efectivo no es ilegal, pero cuando no existen documentos que acrediten de dónde proviene el dinero o si los impuestos correspondientes ya fueron cubiertos, pueden surgir complicaciones ante las autoridades fiscales.
A esto se suman riesgos físicos que muchas veces pasan desapercibidos. Mantener grandes cantidades de dinero en casa expone los ahorros a robos, incendios, accidentes o pérdidas que difícilmente pueden recuperarse.
La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 muestra que el efectivo sigue dominando las compras en México, especialmente en operaciones menores a 500 pesos. No obstante, especialistas consideran que combinar efectivo con productos financieros formales puede ser una estrategia más segura para proteger el patrimonio, generar rendimientos y abrir nuevas oportunidades económicas.
La recomendación es clara: el efectivo continúa siendo útil para gastos cotidianos, pero poner todos los ahorros «bajo el colchón» podría significar perder dinero, oportunidades y tranquilidad financiera con el paso del tiempo.









