Cada 21 de septiembre, las redes sociales se llenan de flores amarillas, mensajes románticos y fotografías de ramos que se han convertido en todo un símbolo de esta fecha.
Aunque para muchas personas la tradición parece una costumbre de septiembre, su origen está relacionado con una historia mucho más particular: la telenovela argentina Floricienta, estrenada en 2004 y protagonizada por Florencia Bertotti.
En la historia, el personaje de Florencia Fazzarino soñaba con recibir flores amarillas de la persona que amaba. Ese deseo también quedó plasmado en la canción “Flores amarillas”, uno de los temas más recordados de la producción.
Con el paso de los años, la referencia de la telenovela comenzó a relacionarse con el 21 de septiembre, fecha en la que inicia la primavera en el hemisferio sur, donde se encuentra Argentina. Las redes sociales hicieron el resto y ayudaron a convertir aquella referencia televisiva en una tradición que actualmente se repite en distintos países.
¿Y qué tienen que ver Flor Bertotti y México?
La propia Flor Bertotti habló sobre este fenómeno en un video publicado en su canal oficial de YouTube en marzo de 2025. La actriz explicó que le resulta curioso cómo aquella referencia de Floricienta adquirió una vida propia fuera de la ficción.
También señaló que regalar flores representa un gesto romántico y de cariño, además de contar que la tradición llegó a México. Según relató, años atrás participó en una campaña publicitaria realizada en el país relacionada con las flores amarillas.
Para Bertotti, incluso existe una manera especial de darle significado al detalle: conservar las flores o regalar una cada año podría convertirse en una especie de recuerdo del tiempo que lleva una relación.
Eso sí, hay un detalle importante: en México el 21 de septiembre no marca el inicio de la primavera, porque nuestro país se encuentra en el hemisferio norte. La relación con esta fecha viene de la primavera del hemisferio sur y, principalmente, de la popularización de la tradición vinculada con Floricienta.
Así que, si este 21 de septiembre ves a alguien caminando con un ramo amarillo, ya sabes que detrás de ese detalle hay una historia que comenzó en una telenovela argentina y terminó convirtiéndose en una tradición romántica que cruzó fronteras.









