La llamada bacteria «come carne» volvió a encender las alertas entre especialistas de salud debido a la rapidez con la que puede provocar infecciones graves en el organismo.
Este microorganismo puede ingresar al cuerpo a través de una herida abierta que entra en contacto con agua contaminada o también al consumir ostras crudas o mariscos infectados. Aunque los casos son poco frecuentes, la enfermedad puede avanzar rápidamente y poner en riesgo la vida si no se recibe tratamiento oportuno.
Entre las señales de alerta destacan el dolor intenso alrededor de una herida, hinchazón, enrojecimiento que se expande con rapidez, fiebre, ampollas en la piel y cambios en el color del tejido afectado. Especialistas recomiendan buscar atención médica inmediata si estos síntomas aparecen, especialmente después de haber estado en contacto con agua de mar o tras ingerir productos del mar crudos.
Las personas con enfermedades hepáticas, diabetes, sistemas inmunológicos debilitados o padecimientos crónicos tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones severas.
Expertos también aconsejan evitar el consumo de ostras crudas, mantener cubiertas las heridas y extremar precauciones al nadar en aguas cálidas o salobres. La detección temprana puede marcar la diferencia y evitar consecuencias graves para la salud.









