El mundo de las redes sociales despidió a una de sus figuras más queridas. Agnes, conocida por millones como Epic Gamer Grandma, falleció el pasado 21 de diciembre tras enfrentar diversas complicaciones de salud. Su partida fue confirmada por su familia a través de sus cuentas oficiales, donde informaron que murió en calma, acompañada por sus seres queridos.
Epic Gamer Grandma se volvió viral por una razón poderosa y poco común: demostró que la edad no es un límite para aprender, divertirse y conectar con nuevas generaciones. Con sus videos jugando Minecraft, comentarios espontáneos y un sentido del humor entrañable, Agnes rompió estereotipos sobre quiénes pueden destacar en plataformas como TikTok.
La noticia de su fallecimiento fue compartida primero en Instagram, donde se explicó que murió tomada de la mano de su hija Pauline. Más tarde, su nieto Culsan —pieza clave en la creación y manejo de su contenido— publicó un emotivo mensaje en el que relató los últimos momentos de su abuela y agradeció el cariño recibido por la comunidad.
Durante los últimos meses, la familia había informado que Agnes estaba hospitalizada por problemas respiratorios derivados de una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Con el paso del tiempo, su estado se volvió más delicado, lo que generó una ola constante de mensajes de apoyo y solidaridad por parte de seguidores de todo el mundo.
Más allá de los videojuegos, Agnes compartía su amor por tejer, jugar bingo y convivir con su familia. Esa mezcla de actividades cotidianas y partidas gamer la hizo auténtica y cercana. Su legado no está solo en números, sino en el mensaje que dejó: nunca es tarde para divertirse, aprender algo nuevo y crear comunidad. Epic Gamer Grandma será recordada como un símbolo de ternura, fortaleza y alegría sin edad.









