En Ohio, una pareja le dio la bienvenida a su hijo, pero su historia no es como cualquier otra. El pequeño nació a partir de un embrión que estuvo congelado por más de 30 años, lo que podría marcar un récord mundial en la historia de la fertilidad asistida.
Lindsey y Tim Pierce lograron este milagro gracias a la adopción de embriones, un procedimiento que permite a familias con problemas de fertilidad recibir embriones donados y preservados en frío. En este caso, el embrión llevaba 11 mil 148 días congelado desde 1994.
La donante, Linda Archerd, tenía cuatro embriones guardados desde que recurrió a la fecundación in vitro en los 90. Tras el nacimiento de su hija y un divorcio, no pudo utilizarlos. Durante tres décadas pensó qué hacer con ellos, hasta que decidió entregarlos a una agencia especializada.
De los tres embriones que recibió la pareja, uno no sobrevivió a la descongelación, dos fueron transferidos y solo uno se implantó con éxito, convirtiéndose en su hijo.
Este nacimiento se da en medio de un debate en Estados Unidos, donde se calcula que hay 1.5 millones de embriones congelados. Incluso, en 2024 la Corte Suprema de Alabama los consideró “niños ante la ley”, complicando el panorama legal para las clínicas.
Pero para Lindsey y Tim, el objetivo nunca fue romper récords, sino cumplir un sueño. “No buscábamos marcas históricas, solo queríamos un bebé”, dijo la nueva mamá.









