Bebés reborn: entre el arte, la terapia y la polémica tecnológica
Los bebés reborn se han convertido en todo un fenómeno. Para algunos, son auténticas obras de arte; para otros, una herramienta terapéutica. Pero también han generado polémica, sobre todo por los modelos con inteligencia artificial (IA).
¿Qué son y cómo surgieron?
No son simples muñecos. Los reborn son figuras hiperrealistas fabricadas en vinilo o silicona, con detalles que imitan la piel, el peso y hasta el cabello de un bebé real. Su origen se remonta a la Segunda Guerra Mundial en Alemania, cuando madres personalizaban muñecas para darles un aspecto más real. Hoy, artistas dedican semanas para crear piezas únicas, algunas con sistemas de respiración y latidos del corazón.
¿Para qué se usan?
Más allá de la colección, estos muñecos tienen un fin terapéutico. Se utilizan para acompañar a personas que enfrentan duelos gestacionales, ansiedad, depresión e incluso adultos mayores con Alzheimer. Sostenerlos y cuidarlos puede generar calma y sensación de compañía.
La polémica: reborn con inteligencia artificial
La tecnología ha dado un paso más. Ahora existen modelos con IA que lloran por hambre, sueño o incomodidad, y hasta reconocen a su dueño. Este avance divide opiniones: ¿innovación o dependencia emocional?
¿Cuánto cuesta uno?
Los precios varían según el realismo. Un reborn básico cuesta unos cientos de dólares, mientras que uno con IA puede superar los 2,000 dólares (más de 47,000 pesos mexicanos).
Un caso que encendió el debate
En España, una pareja colombiana que no puede tener hijos adoptó un reborn con IA diseñado con sus rasgos infantiles. Compartieron su historia en redes y desataron un aluvión de opiniones.
Colección, compañía o polémica, los reborn han dejado de ser simples muñecos. La pregunta es: ¿hasta dónde llegará este fenómeno?









