En las calles de La Paz, Bolivia, un grupo de mujeres aimaras conocidas como las EcoWarmis están revolucionando el reciclaje y la educación medioambiental. Estas mujeres, la mayoría de más de 60 años, recorren la ciudad recolectando residuos reutilizables que luego seleccionan en sus hogares.
Reconocidas por sus chalecos con la inscripción «EcoWarmis» y su vestimenta tradicional aimara -polleras coloridas, sombreros de ala ancha y largas trenzas-, estas mujeres dedican sus días y noches a una tarea crucial para el medio ambiente. Equipadas con rastrillos, buscan en los contenedores materiales como plástico, cartón, vidrio y aluminio, que luego clasifican en casa.
En La Paz, la falta de separación de residuos en los barrios agrava su trabajo, ya que todo tipo de desechos, desde orgánicos hasta escombros, se mezclan en los basureros. Sin embargo, las EcoWarmis siguen adelante, trabajando muchas veces hasta la madrugada antes de que el camión de basura retire los desechos.
Victoria Limachi, presidenta de las EcoWarmis, destaca la importancia de su labor diaria. A pesar de los riesgos, como encontrarse con vidrios rotos u otros objetos peligrosos, estas mujeres no se rinden. Felipa Uruchi, vicepresidenta, comparte que inició en este oficio tras quedar desempleada durante la pandemia de Covid-19, y que la percepción de la gente varía entre quienes las apoyan y quienes las critican.
Además de reciclar, las EcoWarmis también se dedican a la concienciación ambiental. Visitan casas y oficinas para pedir a la gente que separe sus residuos y entregan tarjetas con sus contactos para recoger materiales reutilizables. Su esfuerzo es vital en una ciudad sin centros de acopio de reciclaje, donde dependen del trabajo de grupos como el suyo.
Para Benita Zárate, de 71 años, este trabajo le ha permitido mantener a sus nueve hijos. Su casa se ha convertido en un centro de acopio y clasificación de residuos. Gregoria Mamani, de 74 años, explica que el trabajo nunca termina, ya que después de recoger los materiales reciclables, deben clasificarlos en casa.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2023 Bolivia produjo más de 1.6 toneladas de basura, de las cuales 1.4 millones son desechos domiciliarios. La mayoría de estos residuos son orgánicos, mientras que cerca del 25% son plásticos, papel, cartón, vidrios y metales.









