Un bolso usado, rayado y con calcomanías se acaba de vender en 10 millones de dólares. Pero no era cualquier bolso. Era el Birkin original.
Sí, el mismísimo bolso de Jane Birkin, el que inspiró a Hermès para crear una leyenda del lujo silencioso, acaba de romper récord en una subasta. El accesorio, que nació de un encuentro casual en un vuelo entre París y Londres en 1981, fue diseñado exclusivamente para ella en 1984. Lo usó durante años: lo llevó a aeropuertos, lo llenó de stickers, lo convirtió en almohada y hasta dejó que su gato jugara dentro.
El bolso, con las iniciales J.B., correa al hombro, cuero negro y herrajes dorados, no es como los modelos de hoy. Tiene un tamaño especial y una historia única. Fue subastado por Sotheby’s en París por más de 8 millones de libras (unos 10 millones de dólares), y se convirtió en el bolso más caro jamás vendido.
Después de que Jane lo donó a una subasta benéfica en 1994 por solo 2 mil dólares, el bolso pasó a manos de la coleccionista parisina Catherine B., quien finalmente decidió venderlo en 2025, dos años después del fallecimiento de Birkin. Incluso rechazó ofertas de celebridades como Rihanna.
La pieza fue parte del evento «Fashion Icons» de Sotheby’s, y viajó por Nueva York, París y Hong Kong antes de encontrar a su nuevo dueño: un coleccionista japonés anónimo.
Este Birkin no es solo un bolso, es una cápsula del tiempo, un objeto que vivió la vida de Jane. Ella misma lo decía: «Cualquier bolso que esté conmigo vivirá como yo». Y eso se notó. Por eso, aunque esté rayado, usado y desgastado, valió cada centavo de su precio histórico.









