El cine de terror está más vivo que nunca, y la prueba está en El Conjuro: Últimos ritos, la cuarta entrega de la exitosa franquicia que debutó con fuerza en cines de todo el mundo. La cinta, protagonizada por Patrick Wilson y Vera Farmiga en sus icónicos papeles como los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren, logró recaudar 83 millones de dólares en su estreno en Norteamérica y 104 millones a nivel internacional.
Con estas cifras, no solo se convirtió en uno de los estrenos más grandes del género en la historia, solo superado por It y It: Chapter Two, sino que también rompió récords dentro de su propio universo, asegurando el debut más exitoso de toda la saga.
La fórmula de El Conjuro sigue siendo irresistible para el público: una mezcla de suspenso, atmósfera cargada de tensión, escenas que hacen brincar de la butaca y una pareja protagonista que ya es parte de la cultura pop del cine de horror. “El público sabe que, en cuanto arranca la música y aparece el logo de Warner, lo que viene es un viaje salvaje”, coinciden los analistas.
Aunque las críticas se mantienen divididas —con un 55% en Rotten Tomatoes y una calificación “B” en CinemaScore—, la respuesta de los fans ha sido clara: el público quiere miedo en pantalla grande, y Últimos ritos lo entrega con creces.
Además, el filme le dio a Warner Bros. otro triunfo en taquilla: es el octavo estreno del año que debuta en primer lugar y la séptima producción consecutiva del estudio en superar los 40 millones de dólares en su primer fin de semana.
El impacto de El Conjuro: Últimos ritos también confirma una tendencia que parece imparable: el terror no pasa de moda. Con nuevas producciones como Black Phone 2 y Five Nights at Freddy’s 2 en camino, el género apunta a cerrar el año con cifras históricas.
Ver una película de miedo en la oscuridad de una sala, rodeado de desconocidos que gritan y saltan al mismo tiempo, sigue siendo una de las experiencias colectivas más intensas que ofrece el cine. Y con el éxito de esta nueva entrega, el legado de El Conjuro se fortalece como uno de los universos de terror más influyentes de la última década.









