En redes sociales comenzó a circular una historia que rápidamente tocó fibras sensibles en toda Latinoamérica. Se trata de Maicol, un niño colombiano de escasos recursos que, ante la falta de dinero en casa, decidió crear sus propios juguetes usando material reciclado.
Lejos de quejarse, Maicol explica con una madurez que sorprende. Sabe que el ingreso de sus padres apenas alcanza para la comida, así que aprendió a “aguantarse las ganas” de pedir juguetes. En lugar de eso, buscó la manera de entretenerse por su cuenta y, de paso, apoyar a su familia.
Su creatividad nació de la necesidad. Entre basura, piezas de autos y paletas de madera, Maicol comenzó a armar sus propios juguetes. Con ingenio, incluso pensó en la temporada de lluvias: cubrió su creación con plástico y le agregó luces para que “se viera como de día”.
Pero más allá de sus inventos, lo que conmovió fue su deseo de Navidad. Sin lujos ni excesos, pidió un carro con control remoto… y unas chanclas nuevas, porque las suyas ya están muy desgastadas.
Su sueño va más lejos: estudiar y algún día crear su propia fábrica de juguetes para hacer felices a otros niños en Navidad. La reacción en redes no se hizo esperar. Miles de personas aplaudieron su fortaleza y preguntaron cómo ayudarlo, recordando que, incluso en la carencia, la esperanza también se construye.









