La nostalgia navideña acaba de subir de nivel. El Plaza Hotel de Nueva York —sí, el mismo que aparece en Mi Pobre Angelito 2— lanzó un paquete especial que permite a los huéspedes vivir un fin de semana al estilo Kevin McCallister. La propuesta combina cultura pop, lujo y una pizca de fantasía noventera, convirtiéndose en una experiencia que nadie vio venir… al menos no así.
La iniciativa revive momentos icónicos de la película: desde el enorme sundae servido en la cama hasta el clásico recorrido en limusina por Manhattan, pasando por la pizza de queso “solo para mí” que marcó a toda una generación. Todo está diseñado para que los fanáticos de la cinta puedan recrear, escena por escena, el paso de Kevin por la ciudad que nunca duerme.
El paquete debe reservarse con mínimo tres días de anticipación y no aplica para grupos. Aunque está disponible todo el año, su demanda se dispara en Navidad, pues la película es prácticamente un ritual de temporada. Los precios varían entre 2,100 y 3,500 dólares, dependiendo del tipo de habitación y la fecha. Para quienes buscan una experiencia más cinematográfica, el hotel ofrece la Royal Suite, donde se grabaron escenas del film, con tarifas que se elevan a decenas de miles de dólares por noche.
¿Qué incluye la experiencia Kevin McCallister? Primero, un recorrido privado de cuatro horas en limusina por puntos emblemáticos que aparecen en la película: Empire State Building, Rockefeller Center, Carnegie Hall, Central Park y Radio City Music Hall. Durante el trayecto, los huéspedes reciben una pizza de queso al estilo Kevin, tal como la disfrutó en la historia.
Al llegar a la habitación, los espera un sundae gigante de 16 bolas servido sobre la cama, acompañado de coberturas, chocolates, brownies y salsa, replicando uno de los momentos más recordados del film. Además, el cuarto incluye un minibar con llave y una cama extragrande, detalles diseñados para emular la habitación que maravilló al niño protagonista.
Aunque no es la primera vez que el hotel lanza una experiencia inspirada en la película, esta nueva versión apuesta por ser más inmersiva, más detallada y más fiel al universo noventero que marcó a miles de personas en todo el mundo.
The Plaza Hotel sabe perfectamente que la nostalgia vende… pero aquí la convierte en una experiencia vivida, no solo recordada. Porque hay películas que crecen con nosotros, y momentos que uno siempre quiso vivir, aunque sea solo por una noche, como Kevin en Nueva York.









