¿Treinta años para un gato? Suena imposible, pero Flossie existe y acaba de demostrar que la longevidad felina puede romper todos los pronósticos. Esta gata, considerada la más vieja del mundo con vida, celebró su cumpleaños número 30 y volvió a colocarse en el radar del Guinness World Records.
Para dimensionar su edad, los expertos explican que su longevidad equivale, en escala humana, a vivir alrededor de 140 años. Cuando el promedio de vida de un gato suele ubicarse entre los 12 y los 20 años, Flossie se convirtió en una excepción absoluta.
De acuerdo con su actual dueña, Victoria Green, Flossie nació en diciembre de 1995. A lo largo de su vida ha tenido tres hogares distintos, todos marcados por el afecto y el cuidado. Durante sus primeros 10 años vivió con su primer dueño, quien falleció. Posteriormente, la hermana de este se hizo cargo de la gata durante 14 años más, hasta su muerte. Desde entonces, Flossie vive con Victoria en Orpington, Inglaterra.
El paso del tiempo no ha sido invisible. Flossie es sorda y presenta problemas de visión, algo común en animales de edad avanzada. Aun así, sigue caminando con normalidad y mantiene uno de los placeres más universales: disfrutar la hora de la comida.
La historia de Flossie conmovió a miles de usuarios en redes sociales, quienes compartieron recuerdos de gatos que también vivieron más allá de lo esperado. Entre mensajes de admiración y cariño, muchos coincidieron en algo: adoptar y cuidar a animales mayores es un acto de amor poco común, pero profundamente valioso.









