Matías Grande no solo lleva el apellido, también el talento, la precisión y el temple para hacer historia en el tiro con arco mundial. Este fin de semana, el arquero mexicano se colgó la medalla de oro en la Copa del Mundo celebrada en Madrid, imponiéndose con autoridad en cada ronda, y asegurando su pase a la gran final del circuito en octubre.
Con un marcador contundente de 6-0, Grande venció al francés Baptiste Addis, uno de sus más frecuentes y difíciles rivales en competencias internacionales. Pero eso no fue todo: en su camino al oro, también eliminó a Brady Ellison, actual número uno del mundo y medallista olímpico. Una hazaña que lo coloca como uno de los máximos referentes del arco recurvo masculino a nivel global.
Esta victoria representa la tercera medalla que Matías consigue en el circuito 2025 de World Archery, consolidándose como una figura en ascenso, respaldado por su disciplina, técnica depurada y preparación en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR), donde entrena bajo un régimen de alto rendimiento y análisis técnico constante.
Pero más allá del podio, lo que Matías demostró en Madrid fue madurez competitiva. Cada flecha fue lanzada con precisión quirúrgica, reflejo de una mentalidad enfocada y entrenada para resistir la presión. En una disciplina donde la concentración lo es todo, Matías Grande está demostrando que México tiene nivel de élite.
Su triunfo se suma a un fin de semana brillante para el deporte mexicano, con Isaac del Toro ganando la Vuelta a Austria y Alegna González rompiendo el récord nacional en los 35 km de marcha en Dublín. Un recordatorio de que el talento mexicano está en un momento vibrante, cruzando fronteras y haciendo historia.
Con los ojos ya puestos en la gran final de octubre, Matías regresará a México para continuar su preparación. No es solo un arquero que gana medallas: es un atleta que inspira y representa lo mejor del alto rendimiento nacional.
Lo de Matías no es suerte. Es trabajo, precisión y una puntería que está dando en el blanco del reconocimiento mundial.









