En el Zoológico de Ichikawa, en Japón, hay un pequeño que se robó el corazón de miles. Se llama Punch y nació el 26 de julio de 2025, pero su historia no empezó con aplausos, sino con un momento complicado: fue rechazado por su madre poco después de nacer.
Desde entonces, el equipo del zoológico asumió su cuidado directo. En primates, crecer junto a la madre y dentro del grupo es clave para aprender a socializar y regular emociones. Cuando eso no ocurre, los especialistas aplican protocolos de crianza asistida para evitar problemas de conducta y estrés.
Ahí fue cuando apareció un personaje inesperado: un peluche con forma de orangután. El modelo es el DJUNGELSKOG de IKEA, conocido en México como “Lupe”, famoso en redes por memes y dinámicas virales.
Punch comenzó a cargar el peluche a todos lados. Lo abraza cuando descansa y lo busca cuando percibe algo nuevo. Para los especialistas, no es algo extraño: los objetos suaves pueden funcionar como elementos de consuelo y seguridad en crías separadas de su madre.
A mediados de enero, el pequeño inició un proceso de integración supervisada con otros monos. Todavía muestra diferencias respecto a ejemplares de su edad, pero el monitoreo es constante y el objetivo es claro: que gane confianza y reduzca poco a poco su dependencia del juguete.
Mientras tanto, Punch sigue explorando su espacio con “Lupe” bajo el brazo. Una historia que, más allá de lo viral, recuerda la importancia del bienestar animal y del acompañamiento emocional, incluso en el mundo silvestre.









