La música se siente en la piel, se vibra en el pecho… y, según una nueva revisión científica, también se resiente en los oídos.
Un análisis publicado en la revista Otolaryngology-Head and Neck Surgery reveló que los músicos presentan tasas de pérdida auditiva y tinnitus más del doble que la población general. Es decir, detrás del talento y los aplausos, hay un riesgo silencioso que muchos artistas enfrentan todos los días.
De acuerdo con el estudio, que reunió datos de 67 investigaciones previas con más de 28 mil músicos, casi el 43% reporta tinnitus, ese molesto zumbido constante en los oídos. En comparación, solo el 13% de la población en general lo padece.
La pérdida auditiva tampoco se queda atrás: afecta a casi el 26% de los músicos, frente al 12% de quienes no se dedican a la música. Además, un 37% sufre hiperacusia, una sensibilidad extrema a sonidos cotidianos, contra el 15% del resto de las personas.
Y no, no es culpa exclusiva del rock and roll. El estudio encontró que no hay diferencias significativas entre músicos clásicos y artistas de pop o rock. El riesgo está en el volumen y la exposición constante, no en el género musical.
El doctor Shaun Nguyen, especialista en otorrinolaringología, explicó que muchos músicos viven en silencio con estos problemas: zumbidos, molestias o pérdida auditiva que, en ocasiones, ni siquiera detectan a tiempo.
Incluso, los investigadores advierten que las cifras podrían ser mayores. Más del 60% de los casos de pérdida auditiva fueron reportados por los propios músicos y no siempre confirmados con pruebas médicas. Además, no se incluyeron músicos aficionados o de medio tiempo.
La conclusión es clara: para quienes viven de la música, cuidar la audición no es un lujo, es una necesidad profesional. Realizarse pruebas frecuentes y usar protección auditiva podría marcar la diferencia entre seguir disfrutando la música… o dejar de escucharla como antes.









