En Mérida, Yucatán, un perrito llamado Rocky vivió una aventura inesperada. El pasado 4 de septiembre se perdió en la colonia San Juan Grande, lo que desató una intensa búsqueda por parte de su familia, que incluso ofreció recompensa. Mientras tanto, Rocky fue acogido por trabajadores de la Agencia de Transporte de Yucatán, donde se ganó el cariño de todos y hasta un “puesto” como inspector improvisado de las unidades: no ladraba ni multaba, pero saludaba a los pasajeros moviendo la cola.
La historia se viralizó cuando José Antonio Paredes compartió fotos del can en redes sociales. Gracias a esa publicación, Ian Olvera, dueño de Rocky, lo reconoció y logró reencontrarse con él después de tres semanas de angustia. Paredes lo entregó sano y salvo, felicitando a la familia por no rendirse en la búsqueda.
Así, Rocky pasó de ser un perro perdido a convertirse en inspector temporal del transporte y, finalmente, regresar feliz a su hogar.









