El tablero de la industria del entretenimiento volvió a moverse con fuerza. El consejo de administración de Warner Bros. Discovery (WBD) rechazó de manera unánime la oferta de compra presentada por Paramount Skydance, y dejó claro que su apuesta sigue siendo el acuerdo de fusión ya pactado con Netflix.
De acuerdo con el comunicado oficial, los directivos de Warner consideran que la propuesta de Paramount no beneficia a sus accionistas y representa más riesgos que certezas. Samuel A. Di Piazza, presidente del consejo, explicó que tras una revisión detallada, la oferta fue calificada como insuficiente en valor y cargada de costos y complicaciones legales.
El consejo también señaló que esta no es la primera vez que Warner analiza propuestas de Paramount y que, en anteriores conversaciones, ya se habían advertido preocupaciones que no fueron resueltas. Entre ellas, destacan lagunas legales, documentos incompletos y limitaciones que podrían poner en riesgo la estabilidad de la empresa y de quienes invierten en ella.
En contraste, Warner defendió con firmeza su acuerdo con Netflix, al que considera una opción más sólida y segura. No es menor el dato: Netflix está respaldada por una empresa con una capitalización bursátil superior a los 400 mil millones de dólares, un músculo financiero que, para Warner, ofrece mayor certidumbre a largo plazo.
A inicios de diciembre, Warner alcanzó un acuerdo con Netflix para vender la compañía por 82 mil 700 millones de dólares, incluyendo deuda. Como parte de ese pacto, Netflix pagaría 27.75 dólares por acción, combinando efectivo y acciones, y se quedaría con los estudios Warner y el servicio de streaming HBO Max.
Paramount entró después al escenario con una opa hostil por 108 mil millones de dólares, ofreciendo 30 dólares en efectivo por acción, una cifra mayor en apariencia, pero que, según Warner, no compensa los riesgos asociados a la operación.
Este choque entre gigantes no solo sacude a dos empresas, sino que vuelve a encender el debate sobre la concentración del poder en una industria dominada por pocos grupos que controlan cine, televisión y plataformas digitales. Mientras tanto, el mercado reaccionó de inmediato: las acciones de Netflix subieron 1.6 %, y las de Paramount cayeron 2 % en operaciones previas a la apertura de Wall Street.
La batalla por el futuro del entretenimiento apenas comienza.









