La majestuosa ciudadela inca de Machu Picchu, uno de los destinos más emblemáticos del planeta, volverá a abrir sus puertas a un mayor número de visitantes en 2026. El Ministerio de Cultura de Perú aprobó que el sitio podrá recibir hasta 5,600 turistas por día durante las temporadas altas, recuperando así su antigua capacidad antes de la pandemia.
El nuevo aforo aplicará en fechas específicas como Año Nuevo, Semana Santa, la temporada de junio a noviembre y los días de fin de año, mientras que el resto del año se mantendrá el límite de 4,500 visitantes diarios. El precio de acceso seguirá siendo de 64 soles (alrededor de 19 dólares), manteniendo la misma tarifa para ciudadanos peruanos y miembros de la Comunidad Andina.
Machu Picchu, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1983 y una de las siete maravillas del mundo moderno desde 2007, ha enfrentado durante años el desafío de equilibrar la conservación del sitio con la alta demanda turística. En 2015, la Unesco recomendó un mayor control de visitantes tras reportes de hasta 6,000 personas diarias que amenazaban la estabilidad del recinto arqueológico.
Durante la pandemia de 2020, el ingreso se redujo drásticamente a solo 2,244 visitantes diarios, lo que permitió una recuperación ambiental y arqueológica significativa. Sin embargo, el turismo —una de las principales fuentes de ingreso del país— exigía un equilibrio sostenible.
Para evitar aglomeraciones, el gobierno implementará nuevos circuitos y horarios escalonados, además de reforzar las medidas de conservación ambiental. El objetivo: que el turismo masivo regrese sin poner en riesgo el patrimonio milenario de los incas.
Con este anuncio, Perú reafirma su compromiso con un turismo responsable, buscando mantener viva la experiencia de caminar entre las nubes y los muros de piedra que, siglos después, siguen contando la historia de una civilización eterna.









