Cynthia Carolina Heredia Salazar
COLECTIVA 50+1 CAP. DURANGO
El desarrollo de nuevas plataformas digitales ha transformado de manera acelerada el ejercicio periodístico tanto en sus canales de comunicación como en sus contenidos y efectos en la sociedad.
A las mujeres del gremio de la comunicación nos alerta el creciente fenómeno de infodemia, que se manifiesta a través de la invención de noticias falsas, la publicación desde fuentes anónimas y el “dar clic” para subir información a redes sociales con tanta prisa por ser los primeros y los más vistos que se prioriza la rapidez sobre la verificación.
Se estima que el 86 % de la población mundial ha estado expuesta a desinformación, y el 40 % del contenido compartido en redes sociales es falso.
El 33 % de los mexicanos no reconoce una noticia falsa, según el estudio sobre el Estado del Lenguaje Digital en Latinoamérica al cierre de 2024, realizado por CORPA-Kaspersky.
El Informe de Noticias Digitales 2025 del Instituto Reuters indica que los medios de comunicación tradicionales tienen dificultades para conectar con el público, y que la sociedad prefiere informarse a través de podcasters y creadores en YouTube y TikTok.
El uso de la IA en el ejercicio de la comunicación puede ser una herramienta, pero también se utiliza para simular, sobre todo mediante la creación de videos con el propósito de desinformar y dañar.
En estos tiempos, debemos fortalecer la verificación de la información; se trata de una responsabilidad compartida, y las mujeres comunicadoras en Durango tenemos la convicción de conducir nuestro oficio y profesión con integridad.
Uno de los valores del periodismo y la comunicación de manera tradicional es la verdad; pero con las nuevas formas de investigación y publicación, entendemos que los medios y las personas periodistas no son dueñas de la verdad absoluta, sino que poseen una parte de esa historia posible de verificar.
El acceso a la información pública es una herramienta valiosa para el ejercicio del periodismo; es un escudo, aunque no impenetrable, para quienes deciden investigar problemas que afectan a la sociedad. Aunque se trate de información incómoda, estar debidamente sustentada puede proteger al periodista, especialmente en tiempos en que es más fácil denunciarlo.
¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO EN DURANGO?
Nos hemos capacitado, en los últimos dos años, en temas de derechos humanos, inteligencia artificial, perspectiva de género, y aspectos éticos y legales de la comunicación vigentes para coberturas de feminicidio, suicidio y seguridad, a través del programa permanente que se desarrolla en el Mecanismo de Protección de Periodistas y Derechos Humanos del Estado de Durango. En esta iniciativa de capacitación, las mujeres hemos marcado agenda.
Quiero reconocer a la Asociación Mundial de Mujeres Periodistas, Escritoras y Comunicadoras (AMMPE) Delegación Durango por mantenerse con esta visión de resguardar la ética periodística durante casi 35 años.
En nuestro estado, periodistas han realizado investigaciones ganadoras de premios que incentivan el periodismo de investigación o de datos. Si retrocedemos dos décadas, también encontramos que las periodistas fueron impulsoras de las leyes de transparencia y acceso a la información, así como de protección de datos personales, tanto a nivel federal como estatal.
Los reporteros duranguenses siguen ejerciendo el derecho a saber; los medios locales se interesan en el fact-checking, y los integrantes de nuestro gremio se han dado la oportunidad de capacitarse para adoptar la tecnología con responsabilidad, al mismo tiempo que salvaguardan la integridad y dignidad humanas.
Todas las herramientas, sean de la era digital o anteriores, están al alcance de periodistas y comunicadoras. El siguiente paso es decidir actuar con ética y combatir la desinformación, haciendo un uso responsable de las nuevas formas de comunicar, para dar voz a las historias que deben ser contadas.









