2025 fue un año de giros, regresos y consagraciones musicales. Bad Bunny, Rosalía y Lady Gaga dominaron la conversación global y se colocaron en lo más alto de la industria con álbumes que no solo rompieron récords, sino que marcaron nuevas etapas en sus carreras.
El impacto más grande vino de la mano de Bad Bunny. Su disco DeBÍ TiRAR MáS FOToS se convirtió en el más escuchado del mundo, lideró plataformas digitales, fue reconocido por la crítica internacional y acumuló premios. Su año cerró con un hito histórico: convertirse en el primer artista latino en encabezar el show de medio tiempo del Super Bowl.
Rosalía volvió a reinventarse con Lux, un álbum que mezcla música, filosofía y espiritualidad. La española apostó por un sonido intenso y conceptual que fue ampliamente elogiado y la colocó, una vez más, entre las artistas más influyentes del panorama actual.
El gran regreso pop fue el de Lady Gaga. Con Mayhem, su octavo disco de estudio, volvió al sonido comercial que la lanzó a la fama. El álbum fue respaldado por conciertos masivos, incluyendo uno histórico en Copacabana, y por múltiples nominaciones a los Grammy.
Más allá del podio, 2025 también destacó por propuestas sólidas y personales. Natalia Lafourcade presentó Cancionera, un disco íntimo que celebra sus raíces; Pulp regresó después de más de dos décadas con un álbum bien recibido; y nuevos sonidos como los de Dijon y Lily Allen aportaron frescura y honestidad emocional.
La música este año no solo se escuchó: se sintió, se debatió y se celebró.









